miércoles, 23 de noviembre de 2011

¿CÓMO SERÁ EL SEXO A LAS 3... DE LA TARDE?



Alguna vez, entre alguna de tantas vanas conversaciones, de esas que surgen en la amotinada hora del llamado “conversatorio del ocio” –que aunque suene redundante, suena bonito- Surgió entre el parafraseo de lo cotidiano ante mis colegas de causas ganadas y perdidas, la incógnita desconocida que ahondó mi inquietante mentalidad “constructiva”: ¿Cómo es eso de tener sexo a las 3pm, o sea a las tres de la tarde?  ¿Qué misterioso misterio enigmático, arcano e incomprensible puede obtener tal experiencia aun no vivida en los auges de los finales 20´s? Pues para usted estimado lector de lo ajeno compartido puede ser una tonta reflexión que a nada  puede conducir, que a nada bueno o satisfactorio (cuestionable)  puede llevarnos semejante acción. Dicen grandes sabios que el almuerzo no sabe igual a la una (1:00) que a las dos y media (2:30), que el arroz para llevar, sabe al que prepara la suegra, mientras el servido en porcelana se parece al de la mama, y por lo general no me gusta reprochar las afirmaciones de la sabiduría materna.

Como dice la canción: “…oh qué misterio habrá…aaa… aaaaah”.
 –¡Que esa es la misma vaina- me reprocha una colega cercana, compañera del planteamiento!
 –¡De noche o de día eso sabe a lo mismo!
 -¡Qué vaaaa omeee…. Dejá de pensar bobadas!

¡Pues no! “eso”, no puede saber a lo mismo, no es igual arriba que abajo, de lado o en cucharita, en cama baja o cama alta, o manga que finca… algún sazón especial ha de contribuir al buen desempeño físico-mental la oportunidad de empezar de día y terminar de día. Usted dirá: pero el “mañanerito” se asemeja a su extraño deseo… puede ser… pero no. El llamado “mañanero” o “morning-nero” para los bilingües, es la demostración más fiel que el ser humano haya experimentado sobre el concepto abstracto-apocalíptico conocido como AMOR. La razón es simple, usted querido amigo (a) acaba de levantarse, por lo cual, aquello que el día o noche anterior era un príncipe o principessa, ahora se manifiesta como el más vil, oloroso, sudoroso y verde de los sapos; el espejismo ha perdido su consistencia. La dama no es atractiva ante la mirada objetiva por más peinada que se haya acostado. He ahí la diferencia del propuesto debate, la mañana es tan real que asusta, allí radica lo complejo del virus AMORUSCIEGUS… pero, ese será otro texto.

Mi animado amigo y amiga, si ya vivió usted el deleite del amor late afternoon, y por esas cosas de la vida no le pareció mayor cosa, pues le invito a que disfrute con un poco de picardía el misterio que le planteo, el valor agregado de la situación, el disfrute de la hora laboral dedicado a la labor conyugal. Puede ser un placer simple y sin misterios que a la hora del valor experiencial  se quede en el mero bailoteo de un sube y baja cantinflesco, pero sin temor a equivocarme tomo como ejemplo el gusto musical que definió mi concepto: “Luna lunera, casca velera….” Eso traducido al español es algo así como: luna llena de lunares y cortezas de barco… no le encuentro placer sexual a esta definición… mientras tanto seguiré animando mi alma en pena hasta que llegue la nena, que comparta un sol solecito y nos calentemos un poquito… a eso de las 3 o más tardecito…

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