viernes, 9 de diciembre de 2011

YA NO QUIERO EL MISMO BUÑUELO.


¡Llego diciembre jijuemadre!, comenzó el interminable círculo vicioso, todo es bonito, nada es malo, con la pólvora son “quemaditas” no quemaduras, y comienza la jornada del niño Dios.

Pues bueno, me dejé infectar del virus buñuelo-natilla-navidezco (o navideño para los que “idolatran” el español) e hice la debida cartica de peticiones por si de pronto algún angelito lee y acepta mi solicitud de revolución navideña, pues ya me cansé de comer buñuelo y natilla anualmente, buñuelo se come en el desayuno, el “algo” o en un “tragadero” del centro. Vaya usted a comer natilla en febrero: “hay le sobró de diciembre” o en junio “ea ve María mijo, se le adelantó diciembre”, pero con el buñuelo no pasa eso: “hey, dame un pedacito o invitá por lo menos”. Es por esta razón que decidí pedir unos cuantos cambios por eso de la alineación de los planetas, año nuevo y todo nuevo – bueno, eso dicen los expertos –



Así que entrando en materia, para este diciembre muy humildemente solicito ante las altas esferas celestiales lo siguiente:


-Quiero que en vez de buñuelo la natilla venga con pandequeso
-En vez de matar marrano, invitémoslo a la fiesta pa’ que juegue con el perro o entretenga a los niños mientras los adultos “intercambiamos anécdotas”.
-Este año no hagamos árbol navideño, adornemos las materas del patio o el balcón con tres bolas rojas y una estrella de plástico, y santo remedio.
-No le pidamos regalo al niño Dios ni a papá Noel como es costumbre (o Santa Claus para los más norteños), pongamos por favor a trabajar a otro santo, San Miguel, San Anastasio o San lo que sea, esto con el fin de impedir líos legales por esto del trabajo infantil que en Colombia no hay, y que pena con la ley.
-También humildemente pido que los 15 días de novena sean festivos – pa’ que nos crean la devoción en la empresa-
-Que papá Noel se afeite y abra cuenta en Twitter, así nos enteramos dónde van nuestros regalos y de paso le informamos en qué parte hay tráfico por lluvia.
-En vez de velitas tocará hacer barquitos de papel.
-Ya no más “grandes estrenos” de nuestra reencauchada, pluricultural, altruista, pragmática  y pensada tv colombiana (querido quién seas, podrías hacer énfasis en éste, gracias).
-“Mis aguinaldos”, un juego que ya pasó de moda o está “out” como muchos bolsillos. Dé aguinaldo en vez de pedir.
-No está de más solicitar que la cola de Jessica Cediel quede arregladita, que pecaito, pues de ella claro.

Y por último, casi se me olvida pedir la paz del mundo, recuerden que es regla general, requisito de inscripción, conducto regular o como quieran llamarlo, pedir primero la paz mundial o no habrá regalito decembrino… ni buñuelo, ni de los duros, ni de los de $200 (2012: $300).

Con cariño insospechado: Andrés Pérez   

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